7 disfraces de Halloween fáciles con una máscara (y lo que tienes en el armario)

El disfraz más fácil de Halloween es una buena máscara: la cara es lo primero que se ve, y el resto se arregla con ropa del armario. Estas siete ideas se montan en cinco minutos y funcionan igual en una fiesta, en la calle o en las fotos.
De miedo
- El de la máscara de neón. Sudadera negra con capucha, vaqueros oscuros y la máscara LED de neón. Con la luz apagada solo se ve la cara brillando: es el disfraz que más se repite en las fotos de Halloween.
- La calavera que flota. Todo negro, de los pies a la cabeza, y la máscara de calavera con luz LED. En la oscuridad parece que la calavera va sola.
- El conejito que no lo es. Pijama o mono de color claro y la máscara de conejo sangriento con LED. Da más miedo precisamente porque parece tierno.
- El payaso del pasillo. Traje oscuro o camisa de cuadros, unos globos en la mano y la máscara de payaso asesino de látex. No hace falta nada más para que nadie quiera quedarse a solas contigo.
- El médico de la peste. Gabardina o abrigo largo, sombrero si tienes y la máscara con capa de médico de la peste. Elegante, inquietante y sin enseñar la cara en toda la noche.
De risa
- El caballo ejecutivo. Traje y corbata (o camisa blanca) y la máscara de cabeza de caballo. La foto de la fiesta está asegurada.
- La abuela de la fiesta. Una bata, unas zapatillas de estar por casa y la máscara de abuela fumadora. Si vas con alguien vestido de caballo, ganáis la noche.
Tres trucos para que el disfraz quede mejor
- Ropa oscura y lisa. Con las máscaras LED, cuanto más oscura la ropa, más destaca la luz.
- Pilas de repuesto. Las LED funcionan con pilas AAA: lleva un par en el bolsillo.
- Pide con tiempo. Las máscaras llegan a España en 7 a 12 días con envío gratis: pídelas antes del 18 de octubre para tenerlas en Halloween.





